Hace unos días tuve ocasión de acercarme a conocer una de las
atracciones turísticas más importantes del norte de Noruega. Fue cuando
visitamos al troll más grande del mundo en Senjatrollet, un lugar de ocio atractivo para ir con los más pequeños de la casa.
Tener el
record Guinness como el troll más grande del mundo,
-aunque no haya mucha competencia en este apartado- hace que
Senjatrollet sea un lugar conocido como uno de los atractivos turísticos
de la zona norte de Noruega, comprendida entre las Lofoten y Finnmark,
por lo que aprovechando que estaba por la zona, me acerqué a conocer a
este gigantesco Troll.
Abierto en 1993, Senjatrollet es un parque de atracciones para niños pequeños, en los que las
terroríficas esculturas de duendes y trolls,
las brujas que les acompañan y todos los detalles, sirven para hacer
pasar a los pequeños un rato diferente, disfrutando con las leyendas de
un país tan diferente al nuestro.
La leyenda dice que un troll visitaba esa colina y
fue visto tanto en el mar como en tierra. Sobre el punto donde solía
estar, se construyó este parque situado en la zona de Tromso. Gracias a
su altura -casi 18 metros- este troll sentado se registró en el Libro
Guinness de los records en 1997. El peso de la escultura supera los 125
mil kilos.
En el interior de la montaña,
donde estaría el estómago del duende,
se pueden participar en distintas actividades como tren de la bruja,
juegos y otras areas de esparcimiento tanto para los niños como para los
jóvenes y mayores, que les acompañen. Los juegos y actividades están
basados en antiguas leyendas de Senja.
Además de los cuentos e historias que se narran durante la visita que
transcurre por las dos plantas interiores, los asistentes a Senjaatroll
también pueden visitar una
galería de productos de artesanía o acercarse al edificio Hulderheimen donde también encontraréis, joyería y departamento de ventas de recuerdos y por supuesto servicio de comida y bebida.
Es divertido saber que el Troll se sentía muy solo y pidió una compañera,
que fue construida sobre su lado izquierdo. Así consiguió el Troll de
Senja su propia bruja, y como buenos enamorados, los dos se casaron ante
un sacerdote que ofició los esponsales ante casi 2000 asistentes.
Finalmente, la visita tiene una zona en la que
los asistentes construyen sus propias leyendas
en un juego de participación en los que tienen disponibles las mesas y
papeles para poder escribir sus propios mensajes. Los precios, en
coronas noruegas, son gratis hasta 2 años, entre 3 y 15 80 NOK y a
partir de 16 años, 120 NOK, un precio elevado para un parque de sus
dimensiones.
No obstante, la visita resulta muy divertida y la magia de los
trolls, los duendes juguetones de Noruega te puede acompañar y dar
suerte para el resto de tu viaje por Noruega. Yo el mismo día que me
acerqué tuve la suerte de presenciar una Aurora Boreal formidable, por
lo que
visitar el troll más grande del mundo en Senjatrollet puede ser una visita mágica, en todos los sentidos.