
El pozo es bastante estrecho, tiene cuatro metros de anchura, pero en extremo profundo y traicionero. A pesar de esto, los aventureros abundan y el lugar es uno de los más buscados por los buceadores.
La razón es fácil de explicar: la belleza natural del Jacob’s Well hace de cualquier visita una experiencia inolvidable.
El pozo en sí tiene unos 10 metros de profundidad, pero está conectado a una caverna, iluminada y “hogar” de algunas algas y animales subacuáticos, que continúa por otros 30 metros. Existe una “falsa chimenea”, que aparenta ser una salida, y que puede traicionar a los buceadores. Para la protección del lugar y los visitantes sólo pueden entrar en el agua del pozo 25 personas a la vez. Claro que si no se es fanático de este tipo de aventura, lo mejor sería solamente nadar en la superficie, posar para la foto y evitarse la parte del buceo.
Dale un vistazo a esta maravilla.



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